Es rico estar cansado cuando haces las cosas que le gustan. Las últimas semanas mi tiempo se ha visto algo recortado por nuevas obligaciones laborales y nuevos aires para algunos proyectos personales… pero mi ánimo sigue marcando pick de sintonía… y en todos lo canales, jajaja. Me siento bien. (sobre Amor… ya les contaré otro día.. aún no llega pero siempre hay algo que decir).
Las vueltas de la vida (y seguro algunas opciones) me tienen ahora dictando un taller para niñas y niños en una comuna rural de la Región del Biobío (¡mi región!). Cada vez que voy me da la sensación de estar saliendo un poco de la realidad habitual, para imbuirme en un mundo donde soy un extraño, pero donde siempre me reciben con los brazos abiertos. Me queda la sensación que aquel es el Chile real (o al menos lo que queda de él)… personas encantadoras, sencillas, solidarias, amables, humildes y sanas… cohesionados por el amor a la tierra y a sus costumbres.
Los pequeños que participan conmigo son encantadores… lo digo en serio. He tenido la posibilidad de trabajar con "niños urbanos" y la realidad es distinta. Los niveles de agresividad, de respeto y de interés son mucho más altos que en las ciudades… y si bien no tengo ninguna muestra científica ni base metodológica para decirlo, me baso en la experiencia y en la evidente contrastación de las realidades. En esta localidad he podido sentir con mucha fuerza aquello de que los niños son verdaderas masitas, que se pueden amoldar y preparar (bien o mal) para el futuro.
Yo no soy profesor… sólo doy un taller sobre un área específica y el tiempo que paso con ellos no es mucho… pero puedo sentir la enorme responsabilidad que significa estar con ellos e intentar traspasar un poco de conocimiento, experiencia y conceptos de vida. ¡¡Y todo lo que ellos le enseñan a uno!! La retroalimentación es mucha, y no sólo en términos de información… sino también de cariño.
En la última sesión les pedí que me respondieran algunas preguntas que les di por escrito… una de ellas era ¿Qué es lo que menos te gusta de ti? Luego, cada uno leería sus respuestas a los demás (les juro que no volaba una mosca porque todos se escucharon con mucho respeto). Las respuestas eran curiosas, algunos hablaban de su mal genio, otros de dejación, de su desorden, de su capacidad para hacer bromas pesadas, entre otras cosas que no les gustaban de sí mismos. Pero, una de estas pequeñitas me dejó pa’ adentro.
Dijo:
- Lo que no me gusta de mí, es ser gordita. (y sus mejillas se pusieron rojitas como manzanas).
En ese momento sentí como el peso del mundo, de un mundo pequeñito -y enorme al mismo tiempo- se posaba sobre los hombros de esa pequeña. Creo que la rabia me quemó un poco por dentro… esa rabia mezclada con impotencia y desazón. Una niña de 11 años cargando con el peso de los estereotipos, de la discriminación, de las imágenes prediseñadas de perfección… aguantando la crueldad inocente de los niños que se burlan y de este mundito que los presiona (y nos presiona a todos) para ser bellos y exitosos… por sobre otras cosas que definitivamente son más importantes.
Hablamos un rato sobre el tema, mi idea es que aprendan a enfrentar estos conflictos, que aprendar a expresar mejor lo que sienten y piensan. Reconozco que tuve que frenar mis deseos de gritar: "¡¡Por la cresta!!… ¿éste es el mundo que estamos construyendo?".
Aviso desde ya que ella será mi preferida
Necesita fortalecer la confianza en si misma e intentaré darle algunas herramientas.
Me encantaría mostrarles las historias y los dibujos que me trajeron algunos… me viene esa risa de ternura… me duelen las muelas por la ortografía, jajaja, pero son muy simpáticas.
Hace un tiempo me imaginaba llegando a los 30 años con mi vida encaminada… ya faltan sólo unos meses y siento que ese deseo se va cumpliendo. Sé lo quiero hacer, sé pa’ donde va "mi" micro… desconozco hasta donde llegará esa senda… pero hay mucho que hacer, hay mucho que dar y mucho que vivir.
Y por todo eso… qué importa dormir poco a veces o desvelarse planificando cosas… no me quejo… el mundo aún se está construyendo y no quiero quedarme sin aportar, aunque sea un poquito.
Nota: Gracias a tod@s por sus comentarios animosos. 
